Aunque cada vez más médicos y nutricionistas entienden la necesidad de la suplementación nutricional, la incorporan a su propia alimentación y la recomiendan a sus pacientes, todavía hay muchos que no le dan importancia, la relativizan, o directamente la desaconsejan, y hasta prohíben a sus pacientes el tomar suplementos nutricionales.Esto puede deberse a dos o tres razones básicas:
DESCONOCIMIENTO, MIEDO, y en algunos casos, INTERÉS CREADO.
En primer lugar, es un hecho indiscutible que, salvo aquellos que eligen especializarse en nutrición, LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA RECIBEN MUY ESCASA O NULA PREPARACIÓN en la materia.
Su preparación es acerca de ENFERMEDADES, y MEDICAMENTOS, no de NUTRICIÓN.
Esto se debe por un lado a que la medicina occidental se alejó hace mucho tiempo de los preceptos de su propio fundador, Hipócrates, que decía, por ejemplo: "Somos lo que comemos", "Que tu alimento sea tu medicina", etc.
La medicina "oficial" sencillamente no tiene en cuenta la NUTRICIÓN como ORIGEN DE LA SALUD Y LA ENFERMEDAD (algo que resulta obvio una vez que uno analiza y razona la información).
Por otro lado, este alejamiento y este desconocimiento han sido luego, desde principios del siglo XX, aprovechado, sellado, asegurado y hecho irreversible por los intereses de la gigantesca INDUSTRIA FARMACÉUTICA, que intenta por todos los medios ocultar, desaconsejar o prohibir todo tipo de sustancia o tratamiento que no sea "patentable", y por lo tanto factible de ser monopolizado por ellos, sin importar si es efectivo o no.
La Industria Farmacéutica (una de las dos mayores industrias de inversión en el mundo) invierte muchos millones de dólares por año en marketing, y en influenciar en la política, los medios y, lo que es más grave, en la educación de los profesionales de la salud, con el solo fin de defender su multi-billonario monopolio, no la salud de las personas (para más información, ver Entrevista al Dr. Matthias Rath).
Por último, si pensamos que, luego de egresar, la actualización de los profesionales de la salud es influida mayormente por los visitadores médicos, y por congresos y simposios organizados por los laboratorios, y sumamos a eso la necesidad (en última instancia, genuina) del profesional de defender su modo de subsistencia, resulta entendible que "se apeguen al reglamento" y descarten todo lo que no entra en él.
Otros profesionales simplemente tienen poco o ningún conocimiento acerca de la buena suplementación, pero antes que admitir su desconocimiento y procurar informarse prefieren decir "No" con total seguridad, como si supieran. No faltan los que desarrollan su profesión como un negocio, y recelan de la "competencia", y tampoco los que lisa y llanamente lucran sosteniendo la enfermedad, y creando pacientes fármaco-dependientes de por vida.
Pero las verdades tarde o temprano salen a la luz, y máxime hoy en día, en la "era de la información", y de medios democráticos como la internet, y especialmente cuando los que defienden un enfoque más natural de la salud ya no son únicamente "personas comunes" y profesionales marginados del sistema, sino médicos y científicos de prestigio indiscutible, fundadores y directores de departamentos en las más reconocidas universidades del mundo, y nominados y ganadores nada menos que del Premio Nobel.
Tal es el caso de, entre muchos otros, el Dr. Linus Pauling (Premio Nobel de química en 1954 y de la paz en 1962), el Dr. Matthias Rath (a quien Pauling consideró su sucesor), el Dr. Louis Ignarro, ganador del Premio Nobel de medicina en 1998, y el Dr. David Heber (estos dos últimos, integrante y presidente, respectivamente, del Consejo Médico Científico Asesor de Herbalife - ver nota).
No obstante, es una triste constante en la historia de la humanidad que todo nuevo descubrimiento que contradiga el saber y el poder establecido es ridiculizado, combatido, prohibido (como en la época de la Inquisición), hasta que, recién luego de muchos años y conflictos, es aceptado.
Si tu profesional de confianza te ha desaconsejado que tomes Herbalife, y tú por tu lado has tenido buenos resultados y quisieras seguir teniéndolos, o confías en las personas que te lo han recomendado por sus resultados, puedes hacer lo siguiente:
- Llévale los productos, o sus etiquetas.
- Llévale el catálogo, muéstrale los médicos que trabajan en la compañía y, si no los conoce, sugiérele que los investigue.
- Sugiérele que llame a las oficinas de la compañía en tu país, y que pida hablar con el médico de referencia en el país.
Algunas dudas que los profesionales suelen expresar:
- ¿Por qué no se vende en farmacias? ¿Por qué no requieren receta médica?
Porque Herbalife es un ALIMENTO DESHIDRATADO DE VENTA LIBRE, no un medicamento, y los alimentos no tienen por qué venderse en farmacias, ni requieren receta médica.
Lo que determina la CALIDAD de un suplemento nutricional no es el hecho de que se venda, o no, a través de farmacias, sino sus componentes, la trayectoria de la empresa que lo fabrica, los profesionales responsables de su formulación, y por supuesto, los resultados de los usuarios. Conozco personalmente a distribuidores que consumen Herbalife diariamente desde hace 5, 10, 15 y hasta 17 años (entre ellos, por ejemplo, el Dr. Mario Kaplan, pionero de la cardiocirugía y la sexología en Argentina), y ellos a su vez conocen a quienes lo consumen desde los inicios de la empresa, hace 29 años.
- ¿Está aprobado por Salud Pública?
Por supuesto! Herbalife no es un producto que entra a tu país de contrabando ni se fabrica en forma casera! Si te fijas en el envase, ha sido aprobado expresamente por las leyes de tu país, para que sea comercializado específicamente en tu país, y lo mismo sucede en los 71 países donde se comercializa, incluyendo los más exigentes: Estados Unidos, Francia, Suiza, Israel, Reino Unido, Alemania, Japón, etc.
- ¿Por qué contiene advertencias respecto de niños, embarazadas, pacientes renales, etc?
Esas son exigencias legales, que varían en cada país, y se deben también a lo siguiente:
Los niños y las embarazadas, en general, NO DEBEN REALIZAR DIETAS para bajar de peso, sino simplemente AGREGAR LA SUPLEMENTACIÓN a su alimentación, y siempre con conocimiento de su médico.
En cuanto a los pacientes renales, diabéticos, personas con problemas de colesterol, hipertensión, etc., suelen experimentar MEJORAS TAN SUSTANCIALES con la Nutrición Celular que puede ser necesaria una reducción de la medicación, la cual debe ser hecha EXCLUSIVAMENTE POR SU MÉDICO, después de los debidos análisis, y nunca a criterio del paciente.
- "Para bajar de peso y estar sano basta con comer bien".
Esta afirmación puede haber sido cierta décadas atrás, pero ya no lo es. La pérdida del valor nutricional de los alimentos, sumada a la mayor necesidad de nutrientes de nuestro organismo debido a factores como el stress y la contaminación, generan UN DÉFICIT QUE SÓLO PUEDE CUBRIRSE CON SUPLEMENTACIÓN.
Por ejemplificarlo de una forma grosera: Si el tomate tiene la mitad de los nutrientes que tenía en la época de mis abuelos, y yo necesito el doble de nutrientes que ellos: ¿DEBO COMER CUATRO VECES MÁS TOMATES QUE MIS ABUELOS? Evidentemente esto es imposible, por lo cual quedan dos alternativas: suplementar, o seguir con el déficit nutricional.
Este déficit de nutrientes dificulta y perjudica el funcionamiento de nuestras células y, al hacerse crónico, conduce inexorablemente a enfermedades graves, que conducen a su vez a costosos medicamentos y tratamientos.
Evidentemente, si mi negocio son esos medicamentos y tratamientos, y no la salud, me ocuparé de que la gente siga creyendo que "para bajar de peso y estar sano basta con comer bien", y que la enfermedad es exclusivamente producto de la mala suerte o la genética.
"No permita nunca que las autoridades médicas o los políticos le engañen. Constate los hechos y decida por sí mismo cómo vivir una vida feliz, y cómo edificar un mundo mejor"
(Más sobre Linus Pauling) (Más información: ver otras notas en el Archivo - Visita mi Tienda Online!)









































