agosto 31, 2009

Carta a una amiga, su coche nuevo y su cuerpo

Querida amiga:

¡Te compraste un coche nuevo! ¡Felicitaciones!
Sabés que los coches nuevos llevan gasolina sin plomo -idealmente de 100 octanos- aceite del mejor, y tenés que hacerle los servicios oficiales puntualmente cada 5.000 km, ¿verdad?
¿Para qué? Para que funcione lo mejor posible, mujer. Para PREVENIR roturas y accidentes. Para prolongar su vida útil.
Claro que va a requerir una inversión de dinero, pero si querés que siga siendo un coche casi nuevo, que te preste el mejor servicio y nunca te deje a pie durante varios años... esas son las condiciones.

Claro, por supuesto que si le ponés gasolina y aceite "mediopelo" y te salteás algún que otro servicio, o en vez de ir al taller oficial se lo llevas a tu vecino Cacho, que te cobra más barato... va a andar igual... o casi. Igual te va a llevar y traer... por un tiempo.
Y te vas a "ahorrar" algo de dinero... por un tiempo.
Si, andar despacio y con cuidado también ayuda a que el coche se mantenga bien por más tiempo, pero no reeemplaza la necesidad de lo anterior (gasolina y aceite del mejor, y servicios oficiales).

¡Claro que PREVENIR REQUIERE INVERTIR DINERO! Y establecer prioridades. Si el dinero no te alcanza, vas a tener que elegir entre ponerle el mejor combustible y aceite, o ponerle el stereo y las llantas. Lo siento, sé que quizá te resulte rara esta información nueva. Después de todo, con tu coche viejo siempre hiciste las cosas "a tu manera". Pero ahora las cosas son así, y yo no hice "las reglas", sólo te digo cómo son.

Asi que ya lo sabés, sos libre de prevenir todo lo posible, prevenir sólo un poco, o casi nada. Es tu elección. Evidentemente todos somos libres de seguir estas reglas, o no. Pero de lo que NO somos libres es de cambiarlas, y tampoco de las consecuencias de nuestras elecciones.

Ahora, eso si: cuando tu coche empiece a echar humo por el escape, YA SERÁ TARDE PARA PREVENIR, entonces habrá que REPARAR.
Cambiar tus prioridades, vender el stereo e invertir ese dinero en el service oficial YA NO TE SERVIRÁ DE NADA. Y lo que creiste que te "ahorrabas" de INVERTIR en PREVENIR, ahora te lo vas a tener que GASTAR en REPARAR... todo junto, y multiplicado varias veces, porque reparar siempre es más caro que prevenir. Y lo que es peor, nunca volverá a quedar como estaba, por mucho que gastes. Y su vida útil ya se habrá acortado, irremediablemente.

Ah, ¿finalmente te convenciste? ¡Me alegro mucho por vos!
Ahora, ¿me permitís decirte una cosa más?
¡TU CUERPO FUNCIONA MÁS O MENOS IGUAL QUE TU COCHE!!!
¡De verdad! También su correcto funcionamiento, su buen estado y su vida útil dependen de la calidad y cantidad del "combustible", el "lubricante" y el mantenimiento que le des.
Es asi, lo creas o no.

Pero hay algo más que quizá no tengas claro: los combustibles y lubricantes para coches son cada vez mejores, conforme avanza la tecnología, pero en el caso de los humanos, es exactamente al revés. Nuestros "combustibles" y "lubricantes" HAN PERDIDO GRAN PARTE DE SU VALOR NUTRICIONAL durante las últimas décadas, y han incorporado infinidad de sustancias nocivas.
Y la tendencia no hace sino empeorar. Por eso hay una gran cantidad de especialistas en todo el mundo -entre ellos, OCHO PREMIOS NOBEL- que afirman que, ADEMÁS de los cuidados que ya sabemos -correcta nutrición, hidratación, ejercicio y descanso- ES INDISPENSABLE SUPLEMENTAR NUESTRA NUTRICIÓN.
No dicen "recomendable", dicen INDISPENSABLE. ¿Me explico?

Claro, conociéndote, me vas a discutir estos conceptos, pero a mi no me interesa disctutir. Sé muy bien de qué te hablo, y lo único que te voy a decir es que lamentablemente, si no me creés, si no me hacés caso, cuando finalmente se demuestre que yo tenía razón, ya será tarde para vos. Igual que con el coche, ya no se podrá prevenir, y habrá que reparar.

¿Me decís que por qué esta información no es más difundida en los medios? ¿Por qué ni tu médico ni tu nutricionista te lo dicen? Pues porque todos ellos están directa o indirectamente influidos -y hasta controlados- por la industria más poderosa de la tierra: LA INDUSTRIA DE LA ENFERMEDAD.

Esta "super-mega-hiper-ultra-industria", que creció demencialmente en las últimas décadas, está formada por la Industria de Alimentos Procesados y la Industria Farmacéutica, y por su propia naturaleza de "industria de inversión", necesita EXPANDIR SU MERCADO INCESANTEMENTE.
Es decir que NECESITA que haya CADA VEZ MÁS OBESOS Y ENFERMOS, y necesita también tener el MONOPOLIO ABSOLUTO de las "soluciones" a la obesidad y la enfermedad (soluciones a medias, o falsas, por supuesto, que nunca solucionan nada de verdad, porque de ser asi ya habrían acabado ellos mismos con su propio mercado).

Por esa sencilla razón se embarcaron hace ya muchas décadas en:
1) influir en la educación médica, y 2) ocultar, desacreditar, y en lo posible prohibir, todo tipo de producto o tratamiento natural (que en general son baratos, y sobretodo no patentables) que de verdad potencie la salud, prevenga enfermedades, y les quite mercado.

Si esto te resulta demasiado duro de digerir, lo siento, pero te aviso que no es ni siquiera la puntita de la punta del iceberg de esta realidad.
Pero bueno, no era el propósito de esta carta el amargarte el día, sino simplemente tratar de que entiendas cómo podés cuidar mejor tu coche... y sobretodo el otro vehículo que tenés, infinitamente más valioso e imprescindible: tu maravilloso cuerpo.

Sé que no sos una persona fácil, amiga mía. Defendés tus opiniones a toda costa, y hasta preferís tener razón a tener resultados. Pero esta no es una cuestión de opiniones. No estamos hablando de política, ni de música, ni de futbol, ni de cine, donde de última todas las opiniones son respetables.
Acá te estoy hablando de HECHOS, y LOS HECHOS NO SON OPINABLES. Y lo que está en juego es tu salud, que vale mucho más que tu orgullo y tu necesidad de ganar las discusiones aún cuando no tenés razón.
Sé que me arriesgo a que te enojes conmigo (más), pero el tiempo pasa, tu salud ya no es la de antes, y necesitás hacer algo al respecto.

Ojalás mis palabras logren llegar a tu corazón, que no es duro como tu cabeza :-D

Te mando un gran abrazo, te quiero mucho

ADRIÁN

2 comentarios:

Argelia dijo...

Adrián, me ha gustado mucho esta nota, a veces cuidamos más los bienes materiales que el cuerpo, esa preciosa máquina que trabaja a la perfección pero que en cualquier momento puede fallar.
Gracias

Adrian Lombardini dijo...

Gracias, Argelia! Ya lo creo, la mayoria sabe todo lo que necesita su coche... y se lo da. Pero no hace lo mismo con su propio cuerpo. Y como toda maquina, si no se la cuida, el fallo no es probable, es inevitable. Saludos cordiales!